Antes que nada quiero pedir disculpas por haber nacido y haber tenido una fuerte voluntad para vivir (con todo lo que eso pudiera haber significado para muchos), por mi ignorancia, mi estupidez y la malicia con la que pudiera haber sentido u obrado, como así también la del mundo entero. También quiero agradecer a todos los que hicieron esto posible. ¿Quién iba a pensar que miles de millones de situaciones tenían que suceder para que hoy vos y yo nos encontremos en este preciso instante? Quizás es probable que para entonces uno de los dos ya no se encuentre aquí físicamente o tal vez sí. En el viaje de la vida somos como heraldos de un mensaje que quizás nunca sabremos cuál es o probablemente lo descubriremos en nuestro último instante. Quiero contarte que me siento muy contento en este momento, casi que me dan ganas de llorar con tan sólo imaginarte leyendo estas palabras en este humilde blog, que fue creado con la ilusión de que pasara lo que está pasando (que estés aquí presente...